La intervención para las instituciones José María Carbonell y José Acevedo y Gómez ya pasó por licitación y figura adjudicada. El proyecto tendrá tres meses de ejecución y cuenta además con una interventoría independiente cercana a $300 millones.
Dos instituciones educativas rurales de Arauquita entran en una nueva fase de mejoramiento de infraestructura. La Gobernación de Arauca destinó un presupuesto oficial de $3.284.544.627 para construir y adecuar ambientes pedagógicos en los colegios José María Carbonell y José Acevedo y Gómez, una intervención anunciada para beneficiar a 1.148 estudiantes.
La inversión no está apenas en etapa de anuncio. El proceso LO-06-IN-002-2026 aparece en los registros de contratación como adjudicado y seleccionado. La adjudicación reportada se realizó el 30 de septiembre por $3.283.978.278, ligeramente por debajo del presupuesto oficial, y el plazo publicado para la obra es de tres meses.
La obra ya fue adjudicada
La Gobernación abrió formalmente la licitación mediante la Resolución 5885 de 2026. El objeto contractual comprende construcción y adecuación de infraestructura y ambientes pedagógicos en las dos instituciones, por lo que el alcance está ligado a espacios escolares y no a una simple dotación.
El proyecto tiene además un proceso separado de interventoría técnica, administrativa, financiera y ambiental. Ese contrato, identificado como CM-06-IN-001-2026, tiene un valor de $300.069.860 y también figura adjudicado. La existencia de una interventoría independiente permite seguir cantidades de obra, calidad, pagos, cronograma y cumplimiento ambiental durante la ejecución.
Dos colegios con inversión previa
José María Carbonell y José Acevedo y Gómez ya han sido parte de otras estrategias educativas departamentales. En 2025, dentro de Arauca Aprende Mejor, la Gobernación entregó 246 tabletas a José María Carbonell y 100 a José Acevedo y Gómez, como parte de una distribución de 1.424 equipos entre sedes oficiales de Arauquita.
El nuevo proyecto cambia el tipo de intervención. Esta vez el foco es físico y pedagógico, con obra pública y control de interventoría. El plazo de tres meses convierte el cronograma en un dato central, porque la ejecución deberá avanzar sin prolongar innecesariamente afectaciones a la jornada escolar.
El siguiente paso verificable será el inicio efectivo de los trabajos y la distribución concreta de las intervenciones entre las dos instituciones. Con la obra adjudicada, el seguimiento deja de estar en la promesa presupuestal y pasa al cumplimiento del contrato.













Deja una respuesta