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Colombia paga una deuda que tenía en alerta a los mercados

El Gobierno anunció que canceló por completo una compleja operación financiera conocida como Total Return Swap. La decisión busca reducir riesgos, bajar costos de deuda y darle más oxígeno a las finanzas públicas del país.

Colombia cerró una de las operaciones financieras más grandes y controvertidas de los últimos años. El Ministerio de Hacienda confirmó la cancelación total del llamado Total Return Swap (TRS), una estrategia utilizada para recomprar deuda y reducir costos financieros, pero que también había generado fuertes críticas por los riesgos que implicaba.

La noticia fue presentada por el Gobierno como un paso clave para disminuir el endeudamiento público, fortalecer las finanzas de la Nación y reducir la exposición a movimientos bruscos de los mercados internacionales. Según el Ministerio de Hacienda, la operación permitió llevar la deuda neta del país a niveles cercanos al 57 % del PIB, por debajo de las proyecciones que el propio Gobierno había estimado para 2026.

¿Qué era el TRS?

Aunque su nombre parece complicado, el Total Return Swap era básicamente un mecanismo financiero mediante el cual Colombia intercambió obligaciones y activos para obtener recursos más baratos y recomprar parte de su deuda pública.


La operación se estructuró principalmente con financiamiento en francos suizos, una moneda con tasas de interés mucho más bajas que las de mercados tradicionales como Estados Unidos. “El objetivo era abaratar el costo de la deuda y reducir la dependencia histórica del dólar”, explicó Javier Cuéllar, director de Crédito Público del Ministerio de Hacienda, en entrevistas recientes sobre la estrategia. Con esos recursos, el Gobierno adelantó recompras de bonos y reorganizó parte de sus obligaciones financieras para disminuir presiones futuras sobre intereses y vencimientos.

Una jugada que dividió opiniones

La operación fue celebrada por el Ministerio de Hacienda, pero también despertó cuestionamientos entre economistas y analistas financieros. Uno de los principales riesgos era que el franco suizo se fortaleciera frente al dólar y otras monedas, encareciendo la deuda adquirida bajo ese esquema.


Eso fue precisamente lo que ocurrió durante varios meses, generando críticas sobre la exposición cambiaria que había asumido el país. Algunos expertos advirtieron que una parte importante de la operación permanecía vulnerable a movimientos del mercado internacional. Por esa razón, el cierre anticipado del TRS terminó convirtiéndose en una prioridad para el Ministerio de Hacienda durante 2026.

Lo que cambia ahora

Con la cancelación total del mecanismo, el Gobierno asegura que disminuye la vulnerabilidad frente a choques externos, fortalece la posición financiera del país y reduce costos asociados al servicio de la deuda.
También reportó una caída histórica de la participación de deuda externa dentro del portafolio nacional, especialmente la denominada en francos suizos.

Sin embargo, el debate sobre las finanzas públicas sigue abierto. Aunque el Gobierno destaca esta operación como un logro, varios analistas recuerdan que Colombia todavía enfrenta altos niveles de endeudamiento y desafíos fiscales importantes en los próximos años. Lo cierto es que el cierre del TRS marca el final de una de las apuestas financieras más ambiciosas del actual Gobierno, una jugada que generó elogios, críticas y preocupación en los mercados, pero que ahora queda oficialmente cerrada.

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