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Somalia enfrenta una emergencia múltiple con seis millones de personas en niveles críticos de hambre

Sequía, violencia, desplazamiento, desnutrición y reducción de la ayuda internacional convergen en una de las crisis humanitarias más graves del planeta.

Somalia no está atravesando una sola emergencia.

El país del Cuerno de África enfrenta simultáneamente una grave crisis alimentaria, sequías prolongadas, desplazamiento interno, violencia armada, desnutrición infantil y una reducción de los recursos disponibles para atender a millones de personas.

El Programa Mundial de Alimentos calcula que seis millones de somalíes, cerca de un tercio de la población, están enfrentando niveles críticos de hambre o situaciones todavía más graves. (Programa Mundial de Alimentos)

Casi dos millones de niños

La emergencia golpea especialmente a la infancia.

Las proyecciones para 2026 estiman que alrededor de 1,9 millones de niños menores de cinco años sufrirán desnutrición aguda y cerca de medio millón podrían enfrentar formas severas de esa condición. (Programa Mundial de Alimentos)

La Organización de Naciones Unidas advirtió además sobre riesgo de hambruna en el distrito de Burhakaba si convergen varios factores negativos, entre ellos nuevas fallas en las lluvias, aumento de precios y una respuesta humanitaria insuficiente.

Hablar de riesgo de hambruna no significa que todo Somalia esté oficialmente en hambruna. La advertencia se refiere a escenarios específicos y zonas particularmente vulnerables. (Programa Mundial de Alimentos)

Del agua escasa a posibles inundaciones

La crisis climática parece contradictoria.

Durante meses, numerosas comunidades han sufrido escasez de lluvias y pérdida de cultivos y ganado.

Pero las proyecciones meteorológicas también advierten que después del período seco puede aumentar considerablemente el riesgo de inundaciones durante la temporada Deyr, entre octubre y diciembre. (Programa Mundial de Alimentos)

Para familias que ya han perdido sus medios de vida, cualquiera de los dos extremos puede resultar devastador.

Violencia y desplazamiento

El conflicto prolongado y la actividad de Al Shabaab continúan limitando la movilidad, afectando mercados y dificultando el acceso de organizaciones humanitarias.

El Programa Mundial de Alimentos calcula en unos 3,4 millones el número de personas desplazadas dentro del país. (Programa Mundial de Alimentos)

A todo ello se suma una crisis financiera.

WFP estima que necesita cerca de 193,8 millones de dólares para mantener asistencia vital hasta enero de 2027 y advierte que actualmente solo puede alcanzar a una fracción de quienes requieren ayuda. (Programa Mundial de Alimentos)

Somalia enfrenta así una cadena en la que cada crisis alimenta la siguiente: una familia pierde ganado por la sequía, abandona su territorio por la violencia, llega desplazada a una zona con alimentos costosos y encuentra una operación humanitaria sin recursos suficientes para atenderla.

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