Geovany Andrés Rojas llegó a San Diego tras ser extraditado desde Bogotá. Estados Unidos lo acusa de coordinar envíos de cocaína de varias toneladas; en Colombia, la Fiscalía también le imputó 16 homicidios. Ninguno de esos cargos equivale todavía a una condena.
Geovany Andrés Rojas, alias “Araña”, pasó en menos de dos años de integrar una mesa de conversaciones de paz a quedar bajo custodia de autoridades estadounidenses. Fue extraditado el 25 de septiembre y llegó a San Diego, donde deberá responder por conspiración internacional para distribuir cocaína y narcoterrorismo.
La acusación sustitutiva fue presentada el 7 de marzo de 2025 ante el Distrito Sur de California. El primer cargo contempla una pena mínima obligatoria de 10 años y puede llegar a cadena perpetua; el de narcoterrorismo parte de 20 años y también puede alcanzar prisión de por vida. Son rangos legales posibles si existe condena. Rojas conserva la presunción de inocencia.
De la paz a extradición
Las autoridades colombianas lo capturaron el 12 de febrero de 2025 en un hotel de Bogotá por una notificación roja de Interpol. La Corte Suprema emitió concepto favorable a su extradición el 22 de octubre de ese año. El entonces presidente Gustavo Petro suspendió posteriormente la entrega mientras Rojas participaba en conversaciones con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.
El 26 de agosto de 2026, el presidente Abelardo De La Espriella ordenó continuar el trámite. Un mes después se produjo la entrega a agentes de la DEA y el FBI. Su primera comparecencia en California quedó prevista para el 28 de septiembre ante el juez magistrado Steve B. Chu.
La acusación de Estados Unidos
La DEA sostiene que Rojas fue vocero y líder de Comandos de la Frontera, estructura con cerca de 1.000 integrantes en el suroccidente colombiano. La investigación estadounidense afirma que, bajo su liderazgo, el grupo se benefició del cultivo y producción de cocaína y coordinó cargamentos de varias toneladas con destino al mercado norteamericano.
Rojas fue integrante de las Farc y firmó el Acuerdo de Paz de 2016. Años después reapareció en estructuras rearmadas y él mismo presentó públicamente a Comandos de la Frontera como parte de la Segunda Marquetalia. Estados Unidos designó a esa organización como grupo terrorista extranjero en 2021.
Dieciséis homicidios en Colombia
La extradición no borra los procesos que existen en Colombia. El 15 de septiembre de 2026, la Fiscalía le imputó nuevos cargos por su presunta responsabilidad en 16 homicidios cometidos entre 2020 y 2024 en Caquetá. La investigación atribuye a integrantes de la estructura 13 acciones armadas en Florencia, La Montañita, El Paujil, Belén de los Andaquíes, Solita, Curillo, San José del Fragua y Albania.
Entre las víctimas señaladas por la Fiscalía aparecen cuatro líderes sociales, cinco firmantes de paz y otras siete personas. La tesis del ente acusador es que varios ataques se dirigieron contra quienes eran considerados colaboradores de otros grupos ilegales o de las autoridades. Esos hechos están judicializados, pero tampoco constituyen una condena en firme contra Rojas.
Su expediente resume una paradoja de los últimos años del conflicto colombiano. Un firmante de paz volvió a las armas, llegó a representar a una estructura en diálogos con el Estado y terminó extraditado por una acusación que conecta cocaína, financiación armada y rutas internacionales.
















Deja una respuesta