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Paola Holguín admite que no obtuvo la maestría que apareció en perfiles públicos

La controversia comenzó con una solicitud de la senadora Jennifer Pedraza a la UPB. La universidad confirmó que Holguín cursó y aprobó materias y trabajo de grado, pero no existe acta que la acredite como magíster.

La pregunta llegó a la UPB

La ministra de las Culturas, Paola Holguín, reconoció que no obtuvo el título de Magíster en Estudios Políticos de la Universidad Pontificia Bolivariana, UPB, después de que la senadora Jennifer Pedraza cuestionara públicamente información que la presentaba como graduada de ese programa.

La controversia comenzó cuando Pedraza pidió a la universidad verificar la formación académica de la funcionaria. La respuesta de la UPB estableció una diferencia precisa: Holguín cursó y aprobó las asignaturas de la maestría, presentó, sustentó y aprobó el trabajo de grado, pero no existe un acta que certifique que haya obtenido formalmente el título.

La ministra respondió

Holguín publicó documentos académicos y reconoció expresamente que no se graduó, aunque sostuvo que completó las actividades académicas del programa. El punto de discusión no está, entonces, en si estudió la maestría, sino en cómo fue presentada públicamente su formación.

El asunto cobró fuerza porque distintos perfiles divulgados sobre su trayectoria la describieron como magíster. La propia UPB reconoció un error en una publicación institucional de julio y rectificó la información. Actualmente, el perfil del Ministerio de Cultura utiliza una fórmula distinta: señala que Holguín cursó la Maestría en Estudios Políticos con énfasis en Economía y Desarrollo.

Cursar no es graduarse

En términos académicos y administrativos, aprobar materias y trabajo de grado no equivale necesariamente a obtener el título. La graduación exige completar los requisitos institucionales y contar con el acta o diploma correspondiente. Esa diferencia es la que quedó expuesta en el caso.

La ministra cuestionó el tratamiento mediático y defendió que en sus documentos públicos se habla de estudios cursados. La senadora Pedraza, en cambio, centró su crítica en los perfiles que la presentaron como magíster sin que la universidad hubiera expedido el título.

Por ahora, la controversia no cambia su condición de ministra. Sí obliga a revisar con precisión cómo las entidades públicas verifican y publican la formación académica de sus altos funcionarios, especialmente cuando un grado académico se utiliza como parte de la presentación oficial de su experiencia.

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