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Una nueva acusación de EE. UU. vincula a Maduro y Cilia Flores con FARC y ELN

La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York amplió el expediente contra la pareja venezolana con cargos por conspiración para cometer torturas. El escrito también mantiene acusaciones de narcoterrorismo y alianzas con grupos armados y carteles.

Cinco cargos federales

La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York presentó una acusación sustitutiva contra Nicolás Maduro y Cilia Flores que incorpora un nuevo cargo por conspiración para cometer torturas y mantiene el núcleo del expediente de narcoterrorismo, importación de cocaína y uso de armas.

Según el Departamento de Justicia, Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, enfrentan cinco cargos. El primero es conspiración de narcoterrorismo, con una pena mínima obligatoria de 20 años si hubiera condena; el segundo, conspiración para cometer torturas; el tercero, conspiración para importar cocaína; y los dos restantes están relacionados con ametralladoras y dispositivos destructivos. Las penas dependerían del juez si el proceso termina en condena.

Las menciones a Colombia

El documento sostiene que la estructura venezolana habría trabajado con narcotraficantes y organizaciones calificadas por Estados Unidos como terroristas, entre ellas las FARC y el ELN, además del Cartel de Sinaloa, Los Zetas, el Cartel del Noreste y el Tren de Aragua. La acusación afirma que esas alianzas habrían servido para mover cocaína desde Venezuela hacia Estados Unidos a través del Caribe y Centroamérica.

Las referencias a grupos colombianos no nacen completamente en esta actualización. Parte de esas acusaciones aparecía en expedientes anteriores; la novedad es la ampliación del caso con escenas y cargos relacionados con tortura y represión.

Tortura como nuevo frente

La Fiscalía sostiene que el aparato de poder venezolano utilizó detenciones arbitrarias y torturas contra opositores y ciudadanos estadounidenses. El escrito describe, como alegaciones de la acusación, prácticas de descargas eléctricas, asfixia, violencia sexual, aislamiento, privación de comida y amenazas contra familiares.

El Departamento de Justicia afirma que Maduro y Flores estaban en la cúspide de esa estructura y que organismos militares, judiciales y policiales fueron utilizados para proteger actividades ilícitas y mantener el control político. Estas afirmaciones todavía deben probarse en juicio.

Acusación no es condena

El propio Departamento de Justicia subraya que los cargos son acusaciones y que Maduro y Flores se presumen inocentes mientras no exista una decisión judicial en contrario. Esa precisión es fundamental porque el nuevo documento reúne hechos de enorme gravedad que todavía están sometidos a controversia probatoria y jurídica.

Para Colombia, la mención de FARC y ELN vuelve a colocar la relación entre estructuras armadas colombianas y territorio venezolano dentro de un proceso federal estadounidense de alta exposición internacional. El expediente seguirá avanzando en Nueva York y puede producir nuevas revelaciones a medida que la Fiscalía presente evidencia.

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