La guerrilla reiteró su propuesta de un “Acuerdo Nacional” de cara al cambio de administración, tras responder a recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre el futuro del proceso de paz con ese grupo armado.
La respuesta del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se conoció a través de un comunicado difundido por sus canales oficiales, en el que el grupo armado cuestiona el rumbo actual de los diálogos y plantea la necesidad de redefinir las bases de una eventual negociación con el próximo gobierno. El pronunciamiento se produce en medio de tensiones públicas con el Ejecutivo sobre avances y obstáculos del proceso.

Tensiones en la mesa
El ELN señaló que el proceso de paz atraviesa un momento crítico y que, a su juicio, no se han cumplido condiciones necesarias para consolidar acuerdos estructurales. En su comunicación, el grupo insistió en que cualquier avance requiere un pacto político más amplio que trascienda el gobierno actual.
“El país necesita un Acuerdo Nacional que involucre a todos los sectores y no dependa de coyunturas políticas”, – indicó el Comando Central del ELN en su pronunciamiento, al referirse a la necesidad de una hoja de ruta sostenida en el tiempo. El grupo también cuestionó lo que considera cambios en las reglas de la negociación y reiteró su disposición a continuar dialogando bajo nuevas condiciones.
Desde el Gobierno, el presidente Gustavo Petro ha advertido en días recientes que la continuidad del proceso depende de la voluntad real del ELN para cesar acciones armadas y avanzar en compromisos verificables. Fuentes oficiales han insistido en que el objetivo sigue siendo alcanzar una paz total, aunque reconocen dificultades en la implementación de acuerdos parciales.

Incertidumbre sobre el futuro
El planteamiento de un “Acuerdo Nacional” introduce un nuevo elemento en el debate político sobre la paz en Colombia, especialmente en un contexto preelectoral donde distintos sectores discuten el rumbo de las negociaciones con grupos armados. Analistas advierten que esta propuesta podría trasladar la discusión a la próxima administración, generando incertidumbre sobre la continuidad de lo avanzado.
“La sostenibilidad de un proceso de paz depende de que tenga respaldo político amplio y garantías de largo plazo”: explicó un experto en resolución de conflictos, al señalar que la propuesta del ELN apunta a ese tipo de blindaje institucional.
Mientras tanto, la mesa de diálogos permanece en una fase de ajustes y evaluación, sin anuncios concretos sobre nuevas rondas. El escenario plantea interrogantes sobre la viabilidad de acuerdos en el corto plazo y sobre el papel que jugará el próximo gobierno en la redefinición de la estrategia de paz.















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