Un accidente durante un evento de Monster Truck en Popayán dejó tres personas muertas y más de 40 heridas. Autoridades investigan fallas de seguridad y condiciones del espectáculo realizado en la ciudad.
El siniestro ocurrió en un escenario habilitado para exhibiciones automovilísticas, donde uno de los vehículos perdió el control durante una maniobra y terminó impactando contra una zona cercana al público. Testigos relataron momentos de pánico mientras asistentes intentaban resguardarse ante la trayectoria del automotor, que superó las barreras de contención.

Caos en el evento
Equipos de emergencia y organismos de socorro atendieron de inmediato a los afectados, trasladando a decenas de personas a centros médicos de la ciudad. Entre los heridos se reportan varios con trauma craneoencefálico y fracturas, algunos en estado crítico. La Policía acordonó el lugar y suspendió el evento mientras se realizaban las primeras inspecciones técnicas.
“El vehículo presentó una pérdida de control que estamos analizando. Lo ocurrido obliga a revisar todos los protocolos de seguridad”, —señaló un vocero de la Policía Metropolitana de Popayán, al confirmar que se abrió una investigación formal. Las autoridades buscan establecer si hubo fallas mecánicas, errores humanos o deficiencias en las medidas de protección para el público.

Investigación y responsabilidades
La Alcaldía de Popayán anunció la conformación de un comité técnico para evaluar las condiciones en que fue autorizado el evento. Entre los aspectos bajo revisión están la capacidad del escenario, la ubicación de las barreras de seguridad y la experiencia de los organizadores.
Familiares de las víctimas y asistentes han exigido claridad sobre lo ocurrido y garantías para evitar que se repita una tragedia similar. “No había suficiente distancia entre el show y la gente. Todo fue muy rápido”, —relató una asistente que resultó con lesiones leves.
Expertos en seguridad de espectáculos masivos advierten que este tipo de actividades requiere controles estrictos y certificaciones técnicas rigurosas, especialmente cuando involucran vehículos de alto riesgo. El caso abre un debate sobre la regulación de eventos de alto impacto en ciudades intermedias y la capacidad institucional para supervisarlos.
Las autoridades continúan recolectando testimonios y material audiovisual para reconstruir los hechos. El evento permanece suspendido mientras avanzan las investigaciones y se definen posibles responsabilidades administrativas y penales.

















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