Parques Nacionales reportó 195 guardaparques amenazados durante 2025. Otra medición registra 13 incidentes de seguridad ese año frente a tres en 2024 y ocho más hasta julio de 2026.
Las amenazas contra quienes protegen los parques nacionales muestran un deterioro preocupante. Los reportes sobre seguridad registran 3 incidentes en 2024, 13 en 2025 y 8 adicionales hasta julio de 2026, con hechos que incluyen amenazas, retenciones, extorsión, minas antipersonal y quema de cabañas y sedes.
La cifra de incidentes no debe confundirse con el número de personas afectadas. Parques Nacionales Naturales informó oficialmente que durante 2025 fueron amenazados 195 guardaparques mientras realizaban labores de protección, vigilancia y control ambiental.
Pocos funcionarios para territorios enormes
La entidad cuenta con 367 funcionarios para 65 áreas protegidas. Esa distribución deja casos extremos: Serranía de Manacacías y Uramba Bahía Málaga tienen un funcionario cada una; Cinaruco, en Arauca, aparece con dos funcionarios; y Chiribiquete, con más de 4,2 millones de hectáreas, tiene cinco.
El contraste es duro: las áreas protegidas concentran una parte decisiva de la biodiversidad del país, pero buena parte del personal trabaja en territorios con presencia de economías ilegales, grupos armados, cacería y dificultades de movilidad.
Seguridad y conservación se cruzan
Entre 2021 y junio de 2026 se reportaron 100 eventos de cacería en 18 parques. Selva de Florencia, Tayrona, Iguaque y Los Estoraques aparecen entre los más afectados. Parques Nacionales sostiene que fortaleció protocolos, redes de apoyo, sedes territoriales y condiciones de las cabañas; aun así, el crecimiento de incidentes muestra que la protección del personal sigue siendo una deuda.
Para Arauca el dato de Cinaruco vuelve el problema local: dos funcionarios para un área protegida en una región con retos de seguridad y extensión territorial evidencian hasta qué punto la conservación depende de equipos pequeños expuestos a riesgos grandes.

















Deja una respuesta