Advertisement

Corocito vuelve a creer en la planta de plátano

Después de años de retrasos, anuncios y obras inconclusas, el proyecto agroindustrial de Corocito entró en una nueva fase que busca llevar finalmente a operación la planta procesadora de plátano más ambiciosa del piedemonte araucano.

En el centro poblado de Corocito, en Tame, fue presentado oficialmente el convenio 1867 de 2025 con el que autoridades nacionales, departamentales y municipales buscan avanzar en la fase final de adecuación de la Planta de Transformación Agroindustrial de Plátano.


La iniciativa, liderada junto al Ministerio de Agricultura, la Gobernación de Arauca, la Alcaldía de Tame y la Agencia de Renovación del Territorio (ART), representa un nuevo intento por poner en funcionamiento un proyecto que durante más de una década ha permanecido entre anuncios, inversiones parciales y expectativas campesinas. La jornada reunió a funcionarios nacionales, organizaciones sociales, productores, líderes comunitarios y representantes institucionales en medio de una alta asistencia de comunidades rurales y asociaciones vinculadas al sector platanero.


Una obra que lleva años


La planta agroindustrial de Corocito ha sido presentada durante varios gobiernos como una apuesta para transformar la economía agrícola del piedemonte araucano y permitir que los productores no dependan únicamente de la venta de plátano en bruto.

La Gobernación de Arauca ya había informado años atrás que el proyecto estaba diseñado para beneficiar a miles de productores mediante procesos de transformación, almacenamiento y comercialización. Sin embargo, el avance de la obra ha enfrentado retrasos administrativos, problemas de ejecución y cuestionamientos sobre su puesta en funcionamiento definitiva.

La nueva fase contempla adecuaciones técnicas, ambientales y operativas para intentar dejar lista la infraestructura y permitir que el proyecto entre en una etapa funcional.


Expectativa en el campo


La presentación del convenio despertó nuevamente expectativa entre productores y asociaciones campesinas de Tame, Fortul, Arauquita y otras zonas del departamento que ven en la planta una oportunidad para fortalecer ingresos y abrir mercados.


Durante el evento participaron representantes de organizaciones agrícolas, juntas de acción comunal, estudiantes, líderes sociales y gremios vinculados al desarrollo rural de la región. El convenio busca consolidar la cadena productiva del plátano y fortalecer procesos de transformación agroindustrial en el municipio y la región.


El proyecto también aparece relacionado con iniciativas PDET y con estrategias orientadas a impulsar economías rurales en zonas afectadas históricamente por violencia, dificultades de conectividad y limitaciones productivas.


El reto ahora es operarla


Aunque el anuncio volvió a generar optimismo en Corocito y el piedemonte araucano, el principal desafío sigue siendo lograr que la planta entre finalmente en operación después de años de espera. La infraestructura ha sido mencionada en distintas oportunidades como una de las obras estratégicas para el desarrollo agroindustrial de Arauca, pero comunidades y productores siguen esperando resultados concretos.


La nueva fase del convenio llega en un momento en el que sectores rurales insisten en la necesidad de proyectos sostenibles que permitan generar empleo, fortalecer el campo y dar valor agregado a productos agrícolas del departamento.
Para cientos de familias campesinas, el futuro de la planta de Corocito ya no representa solo una promesa institucional. También se ha convertido en una prueba sobre la capacidad real del Estado para terminar y poner en marcha proyectos productivos largamente esperados en Arauca.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *