La Fiscalía sostiene que Carlos Didier Pérez Amorocho recibió dinero en 2020 mientras comandaba el Batallón de Operaciones Terrestres N.º 29, con puesto de mando en Puerto Jordán. La acusación resulta especialmente grave en una de las zonas de mayor influencia histórica del Frente de Guerra Oriental.
El caso contra el coronel Carlos Didier Pérez Amorocho acaba de adquirir una dimensión mucho más delicada para Arauca. La Fiscalía no solo lo investiga por posibles contactos con el ELN. La hipótesis presentada durante su judicialización señala que, cuando comandaba tropas desde Puerto Jordán, en Arauquita, habría recibido $15 millones a cambio de reducir la ofensiva militar contra el Frente de Guerra Oriental del ELN.
El oficial fue imputado por concierto para delinquir agravado, cohecho propio y delitos relacionados con armas y municiones de uso restringido. No aceptó los cargos. El señalamiento cambia la dimensión del expediente. No se trataría únicamente de una eventual filtración aislada, sino de la posibilidad de que un comandante encargado de desarrollar operaciones contra el ELN hubiera recibido dinero para disminuir precisamente la presión militar sobre esa organización.
Documentos militares de enero de 2019 ya identificaban a Pérez Amorocho como comandante del Batallón de Operaciones Terrestres N.º 29 en Puerto Jordán. La Defensoría del Pueblo también ha documentado que esa unidad tenía su puesto de mando en el cantón militar de ese centro poblado y formaba parte del dispositivo desplegado para enfrentar a las estructuras armadas de Arauca.
Una zona donde el ELN llevaba años golpeando a las tropas
Puerto Jordán no era una jurisdicción secundaria. La Defensoría había advertido desde 2019 una intensa actividad armada en Arauquita, Tame, Fortul y Saravena, incluidos hostigamientos contra instalaciones militares, explosivos y ataques a patrullas. El Frente Domingo Laín y sus comisiones han mantenido históricamente una fuerte presencia alrededor de este corredor.
De hecho, mientras Pérez Amorocho estaba al frente del BATOT 29, una patrulla de esa misma unidad fue atacada con explosivos en Puerto Jordán el 21 de febrero de 2019. Un soldado profesional resultó herido y las autoridades señalaron entonces como presunta responsable a la comisión Martha Helena Barón del ELN. Ese antecedente muestra el escenario operativo que tenía bajo su responsabilidad. No demuestra que el coronel hubiera facilitado aquel ataque y la Fiscalía tampoco ha formulado públicamente esa acusación.
No estaba al mando durante las masacres de 2024 y 2025
La cronología permite descartar, con la información pública disponible, una conexión que sería irresponsable insinuar sin pruebas.
Pérez Amorocho ya no comandaba el BATOT 29 cuando ocurrió el devastador ataque del 17 de septiembre de 2024 contra el cantón de Puerto Jordán, en el que murieron tres militares y otros 25 resultaron heridos. Para entonces, el Batallón de Artillería de Campaña N.º 18 atacado estaba comandado por el teniente coronel Jaime Andrés Naranjo.
Tampoco estaba al frente de esa unidad el 5 de octubre de 2025, cuando otro ataque atribuido al ELN dejó un soldado muerto y seis heridos. En esos años Pérez desarrollaba funciones de mando en Nariño, donde precisamente se concentra el segundo capítulo de la investigación que hoy enfrenta.
Hasta ahora ninguna fuente judicial consultada relaciona al coronel con la planeación, facilitación o suministro de información para esos dos atentados. Existe incluso otra investigación conocida sobre presuntas fallas de inteligencia antes del ataque de septiembre de 2024, pero esa denuncia se refiere a otro oficial y tampoco aparece vinculada públicamente con Pérez Amorocho.
Lo que ahora tendrá que explicar la Fiscalía
La acusación sobre Arauca sigue teniendo enorme gravedad aun sin establecer conexiones que no existen. La justicia tendrá que determinar quién habría entregado los $15 millones, cuándo ocurrió el pago, qué operación o conjunto de operaciones dejó de ejecutarse, qué integrantes del ELN pudieron beneficiarse y qué información militar pudo salir desde una unidad ubicada en uno de los territorios más sensibles del departamento.
El Ejército confirmó que la propia contrainteligencia militar participó en la investigación y en la captura del oficial, ocurrida dentro del Cantón Norte de Bogotá. Pérez Amorocho conserva su presunción de inocencia. Pero si la Fiscalía consigue probar su hipótesis, la dimensión del caso para Arauca será difícil de exagerar. Durante 2020, mientras comunidades y soldados convivían con la amenaza permanente del ELN alrededor de Puerto Jordán, el hombre encargado de comandar una de las unidades desplegadas para combatirlo habría estado recibiendo dinero para bajar la ofensiva.

















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