El Presidente publicó por primera vez la información patrimonial que debe revelar como funcionario. Los documentos muestran una fortuna superior a $10.000 millones, pero también diferencias llamativas sobre inversiones, bienes y hasta la información de su cónyuge.
La primera radiografía pública de los bienes y rentas de Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia dejó una cifra contundente y varias preguntas por resolver. El mandatario publicó ante Función Pública los documentos exigidos por la Ley 2013 de 2019, que obliga al Presidente y a otros altos funcionarios a divulgar sus bienes, rentas, declaración tributaria y posibles conflictos de interés como mecanismo de transparencia y control ciudadano.
La información incluye su declaración de renta correspondiente al año gravable 2024, presentada originalmente ante la DIAN en septiembre de 2025, antes de llegar a la Presidencia. Allí De La Espriella reportó un patrimonio bruto de $10.595 millones, pasivos por $102,7 millones y un patrimonio líquido de $10.493 millones.
Millones concentrados en inversiones
La mayor parte de ese patrimonio no estaba en efectivo.
La declaración tributaria registra $10.272 millones en inversiones e instrumentos financieros, cerca del 97 % del patrimonio bruto, además de $25,9 millones en efectivo y $297,1 millones en la categoría de propiedades, planta y equipo. El documento también reporta ingresos brutos por $87,8 millones durante 2024 y una renta líquida gravable de $45,9 millones.
El contraste aparece al revisar la declaración de bienes y rentas que el mandatario diligenció ahora en Función Pública. Allí los $10.272 millones aparecen registrados bajo “otros ingresos y rentas”, mientras salarios, honorarios, arriendos y otros conceptos figuran en cero. Tampoco aparecen bienes patrimoniales ni inversiones declaradas.
Expertos consultados por El Colombiano consideran que podría existir una inconsistencia en el diligenciamiento, pues una cifra que en la declaración tributaria corresponde a inversiones habría sido incorporada en el formulario público como ingresos. Hasta ahora no se conoce una explicación del Presidente sobre esa diferencia.
El dato sobre su esposa
Otro apartado llamó especialmente la atención.
En el formulario de conflictos de interés, De La Espriella indicó que no tiene cónyuge o compañero permanente, pese a que la propia Presidencia identifica públicamente a Ana Lucía Pineda como primera dama y esposa del mandatario. Apenas dos semanas atrás, una publicación oficial de Presidencia se refirió expresamente a ella como “su esposa”.
La precisión es importante. El formulario de Función Pública pregunta directamente si el declarante tiene cónyuge o compañero permanente y, en caso afirmativo, solicita su información para determinar posibles conflictos de interés.
Una declaración bajo lupa
La publicación tampoco registra participación del Presidente en juntas, sociedades o actividades económicas privadas ni inversiones adicionales en Colombia o el exterior, según la información conocida. Eso no demuestra por sí mismo que exista una irregularidad. Los formularios cumplen funciones diferentes y la declaración tributaria corresponde además a un periodo anterior.
Pero las divergencias sí justifican una explicación pública, precisamente porque la Ley 2013 busca que la información patrimonial de los altos funcionarios sea clara, verificable y útil para el control ciudadano. La primera declaración pública de De La Espriella como jefe de Estado deja así una fotografía peculiar — un patrimonio superior a $10.000 millones que aparece claramente compuesto en el documento tributario, pero mucho menos explicado en el registro que ahora pueden consultar los colombianos.
















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