El desfile desde el Mausoleo de Los Lanceros abrió una jornada que reunió apicultores, instituciones educativas y comunidad. ExpoApícola sumó conversatorios, productos, gastronomía, concursos y actividades sobre biodiversidad.
Tame vivió una jornada dedicada a la apicultura con el Festival de la Abeja 2026 y la programación de ExpoApícola Tame. El encuentro comenzó con un desfile desde el Mausoleo de Los Lanceros y reunió a apicultores, instituciones educativas, autoridades locales y comunidad.
Entre los participantes estuvieron delegaciones del SENA y de instituciones como Froilán Farías, Inocencio Chincá y Liceo Tame, además de productores y emprendimientos vinculados a miel, derivados apícolas y actividades de conservación.
Más que una celebración
La programación incluyó concurso Reina Abeja, Baile del Pecoreo, bingos apícolas, conversatorio, muestra de productos, gastronomía, degustaciones, disfraces y reconocimientos. El Parque Principal se convirtió en vitrina para productos locales y para divulgar el papel de las abejas en la biodiversidad y la producción de alimentos.
El componente productivo es relevante. La apicultura combina conservación con generación de ingresos y puede integrarse a cadenas agrícolas que dependen de la polinización. Para Tame, la apuesta del festival es convertir una actividad especializada en un espacio visible para productores, consumidores y nuevas generaciones.
El reto después del evento
La continuidad será clave. Ferias y festivales sirven para exhibir productos, pero el fortalecimiento del sector también depende de asistencia técnica, sanidad, comercialización, asociatividad y acceso a mercados. El balance del Festival de la Abeja deberá medirse no solo por asistencia, sino por oportunidades concretas para los apicultores tameños.













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