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Muere alias Robinson, jefe financiero de la Teófilo Forero

Miguel Orlando Guzmán González murió en una operación conjunta en Tello, Huila, y tres integrantes más fueron capturados. El Gobierno lo vincula con el crimen de Miguel Uribe, señalamiento que aún requiere esclarecimiento judicial.

Miguel Orlando Guzmán González, conocido como alias Robinson Gutiérrez, murió este domingo 27 de septiembre durante una operación conjunta del Ejército, la Policía y la Fuerza Aérea en zona rural de Tello, Huila. Las autoridades lo identificaban como cabecilla político y financiero de la estructura Teófilo Forero Castro, vinculada a la Segunda Marquetalia. En el mismo procedimiento fueron capturadas otras tres personas.

Operación en zona rural

El resultado fue reportado en la vereda El Cadillo. La Fuerza Pública señaló que la estructura tenía presencia y capacidad de movilidad entre Huila y Caquetá y atribuyó a alias Robinson funciones relacionadas con finanzas, extorsión, amenazas, reclutamiento de menores y acciones contra población y fuerza pública.

La información oficial describe a Guzmán como un integrante de larga trayectoria en estructuras armadas y como uno de los responsables del componente financiero de la Teófilo Forero. Parte de los reportes de inteligencia difundidos después de la operación sitúan su trayectoria criminal en varias décadas, aunque esos antecedentes corresponden a información de las autoridades y no sustituyen decisiones judiciales sobre hechos específicos.

El vínculo con Miguel Uribe

El presidente Abelardo De La Espriella afirmó que alias Robinson estaba implicado en el asesinato de Miguel Uribe Turbay y señaló que existiría información sobre su participación en la financiación del crimen. Esa atribución ha sido reproducida por las autoridades como una línea de investigación; hasta el momento, no se ha divulgado una sentencia que establezca judicialmente esa responsabilidad.

Esa diferencia es clave. La muerte del señalado cabecilla impide que responda personalmente en un eventual proceso penal y aumenta la importancia de conservar y judicializar la información incautada, los testimonios y los vínculos financieros que puedan ayudar a establecer quién ordenó, financió o facilitó el homicidio.

Para la Segunda Marquetalia, el resultado afecta a un cuadro que las autoridades ubicaban en el manejo de recursos y orientación política de la estructura. Para la investigación del caso Miguel Uribe, el punto decisivo será si la información que sustentó el señalamiento presidencial puede convertirse en evidencia verificable contra otros responsables vivos.

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