Siria y Portugal registraron movilizaciones por el encarecimiento del diésel y otros combustibles. La presión coincide con un mercado petrolero afectado por la guerra con Irán, restricciones de oferta y problemas de refinación
Protestas por el precio
El incremento de los precios de los combustibles ya está generando protestas en distintos países. En Siria, una subida fuerte del diésel y otros derivados provocó bloqueos de vías, quema de neumáticos y manifestaciones en varias provincias. Reuters reportó que se trata de las movilizaciones más extendidas por razones económicas desde la caída de Bashar al-Assad.
En Portugal también se registraron marchas lentas y protestas de conductores después de que el gasóleo alcanzara niveles récord. Las acciones incluyeron recorridos a baja velocidad y bocinazos en vías de Lisboa, mientras aumentaba la presión sobre el Gobierno por el costo que soportan hogares y transportadores.
Una crisis con varias causas
La guerra con Irán y las alteraciones en rutas del Golfo han contribuido a mantener elevados los precios del petróleo y de los combustibles refinados, pero no son la única explicación. También pesan las limitaciones de capacidad de refinación, interrupciones en refinerías rusas, impuestos, subsidios y decisiones internas de cada país.
Por esa razón, no se trata de una única protesta mundial coordinada ni todos los movimientos responden exactamente al mismo factor. El elemento común es la presión que los mayores costos energéticos ejercen sobre transporte, alimentos, producción y cadenas logísticas.
Reuters informó el 16 de septiembre que el diésel europeo seguía cerca de niveles récord y que el precio del combustible en Estados Unidos también había alcanzado máximos históricos. Si la tensión en Oriente Medio y las restricciones de oferta persisten, los gobiernos enfrentarán una disyuntiva entre dejar que el mercado traslade los aumentos al consumidor o intervenir con subsidios, rebajas tributarias u otras medidas fiscales.

















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