La conversación ocurrió en medio del cierre del gobierno Petro, la transición hacia Abelardo de la Espriella y una relación bilateral marcada por sanciones, narcotráfico y tensiones políticas.
El presidente Gustavo Petro habló este viernes con Donald Trump y la llamada no fue protocolaria. Según la Casa de Nariño y reportes de medios nacionales e internacionales, el mandatario colombiano le pidió al presidente de Estados Unidos apoyo para salir de la lista OFAC, conocida como Lista Clinton, y también abordó la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos y las garantías para la oposición durante el próximo gobierno de Abelardo de la Espriella.
La conversación se habría realizado sobre las 8:15 de la mañana. Petro, que dejará el cargo el 7 de agosto, le solicitó a Trump respaldar su retiro y el de su familia de la lista de sanciones financieras de la Oficina de Control de Activos Extranjeros. Según la versión divulgada por la Presidencia, Trump respondió que haría “lo mejor” para que ese propósito se materialice.
El segundo eje fue la política antidrogas. Petro le aseguró a Trump que Colombia cumplió la meta de erradicación voluntaria de coca y pidió mantener ese programa durante el gobierno entrante. Reuters reportó que la llamada se concentró en los esfuerzos antidrogas y en el tema de sanciones.
El tercer punto fue político. Petro pidió que Washington ayude a reducir la polarización y dialogue con el gobierno electo de Abelardo de la Espriella para que existan garantías hacia la oposición. El Espectador señaló que Trump se habría comprometido a hablar con la administración entrante para facilitar un “entendimiento político” en Colombia.
La llamada tiene un trasfondo mayor. Petro fue incluido en la lista OFAC en 2025, un hecho que La Silla Vacía calificó entonces como un uso político de la Lista Clinton contra un presidente colombiano. Desde entonces, su salida de ese registro se convirtió en uno de los asuntos más sensibles de la relación bilateral.
También ocurre después de meses de altibajos. En enero, ambos gobiernos atravesaron una crisis diplomática por migración y ataques verbales; en febrero se reunieron en la Casa Blanca; y en marzo volvieron a hablar por teléfono sobre hidrocarburos, seguridad, cultivos ilícitos y frontera.
La llamada de este viernes deja una imagen política llamativa: Petro, uno de los mayores críticos latinoamericanos de Trump, terminó pidiéndole ayuda directa para resolver su situación financiera internacional y para garantizar condiciones políticas en la Colombia que gobernará su principal adversario ideológico.
















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