El ataque ocurrió en zona rural de Puerto Rondón, sobre un corredor que acaba de entrar en una nueva fase de inversión vial. Las autoridades investigan quiénes incendiaron los equipos y todavía no han atribuido el hecho a ningún grupo armado.
Maquinaria amarilla fue incinerada el lunes 13 de octubre en el sector El Morichal, zona rural de Puerto Rondón, sobre la carretera que comunica a ese municipio con Tame. El hecho volvió a poner la seguridad del corredor en el centro de la atención regional.
La información preliminar conocida indica que las autoridades investigan las circunstancias de la quema y la posible responsabilidad de actores armados. Hasta ahora no existe una atribución oficial a una estructura específica, por lo que cualquier señalamiento sobre autores debe mantenerse en el terreno de la investigación.
El episodio ocurre en una vía estratégica para la movilidad entre Tame y Puerto Rondón, utilizada por comunidades rurales, transportadores, ganaderos, comerciantes y servicios institucionales. Una afectación de seguridad en ese tramo no se limita al daño de una máquina: puede encarecer obras, alterar cronogramas y aumentar el riesgo para trabajadores y usuarios.
Una vía con inversión reciente
El departamento adelanta un nuevo proceso de mejoramiento de la vía Tame–Puerto Rondón. La contratación de obra identificada como LO-08-IN-006-2026 tiene un valor cercano a $9.108 millones, mientras la interventoría asociada ronda los $524 millones.
No hay información pública suficiente para afirmar que la maquinaria incinerada pertenezca a ese contrato o que estuviera trabajando directamente en la nueva intervención. Esa relación deberá ser establecida por las autoridades y por las entidades responsables de la obra.
El corredor ha enfrentado antecedentes de presión armada y restricciones de movilidad. La Defensoría del Pueblo ha advertido en años recientes riesgos derivados de la presencia y actuación de grupos armados en distintos ejes viales del departamento, incluido el entorno Tame–Puerto Rondón.
La prioridad inmediata es esclarecer quién ordenó y ejecutó la quema, determinar el valor de las pérdidas y establecer si el hecho tiene relación con extorsiones, control territorial o intimidación a contratistas. La segunda consecuencia será verificar si la obra vial o la movilidad del corredor sufren retrasos.













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