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Tame avanza en la Fase III de la Planta Procesadora de Plátano de Corocito

La infraestructura lleva años esperando su entrada en funcionamiento. Un convenio superior a $11.000 millones y los trámites ambientales y jurídicos adelantados durante 2026 buscan completar una obra estratégica para darle valor agregado al plátano producido en Arauca.

La puesta en funcionamiento de la Planta Procesadora de Plátano de Corocito, en zona rural de Tame, avanza durante 2026 hacia una etapa determinante después de años de construcción, inversiones y trámites sin que la infraestructura haya iniciado plenamente su operación agroindustrial.

El proyecto cuenta con el convenio 1867 de 2025 para desarrollar la Fase III, con una inversión superior a $11.000 millones y responsabilidades de ejecución a cargo del municipio de Tame.

La nueva etapa fue socializada en Corocito con participación de la Gobernación de Arauca, la Alcaldía de Tame, representantes del sector platanicultor y otras instituciones.

Una planta esperada por años

La infraestructura no es nueva.

Desde años atrás el departamento ha planteado que la planta permita pasar de la comercialización de plátano como materia prima a productos con mayor valor agregado.

Entre las líneas contempladas históricamente aparecen plátano fresco seleccionado y empacado, snacks y plátano pelado empacado al vacío.

La terminación y puesta en funcionamiento de la Planta Procesadora de Plátano de Corocito también fue incluida entre los proyectos estratégicos del Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 para Arauca.

Trámites para poder operar

En marzo de 2026, delegados de la Alcaldía de Tame sostuvieron una mesa de trabajo con Corporinoquia para definir la ruta legal y ambiental requerida para avanzar en la Fase III y cumplir las condiciones necesarias para la operatividad de la infraestructura.

Dos meses después fue socializado el convenio que destina más de $11.000 millones a esta fase.

El desafío, sin embargo, ya no es solamente construir.

Después de los recursos destinados durante diferentes administraciones, la expectativa del sector productivo está centrada en que las obras, equipos, permisos y modelo administrativo permitan finalmente transformar y comercializar el producto desde Tame.

La planta es especialmente relevante para una economía rural en la que el plátano constituye uno de los principales renglones agrícolas y en la que productores han insistido durante años en la necesidad de disminuir la dependencia de la venta del producto sin procesamiento. El avance de la Fase III representa, por tanto, un nuevo paso dentro de un proyecto de larga duración. El resultado definitivo se medirá cuando la infraestructura logre pasar de la construcción y los convenios a una operación agroindustrial sostenida

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