El gigante tecnológico cerró uno de los juicios más delicados de su historia. Además del millonario acuerdo, deberá imponer límites de tiempo, bloquear el uso nocturno y reforzar controles de edad para adolescentes en Estados Unidos.
Meta aceptó pagar hasta US$18.000 millones de dólares durante los próximos diez años y transformar la experiencia de los menores en Facebook e Instagram para resolver demandas promovidas por casi todos los estados de Estados Unidos.
El acuerdo puso fin a un juicio federal que había comenzado el 18 de agosto en California y en el que varios estados acusaban a la compañía de haber diseñado sus plataformas para capturar y mantener la atención de niños y adolescentes, mientras minimizaba públicamente los riesgos para su salud mental. También existían señalamientos por recolección de datos de menores de 13 años sin el consentimiento parental requerido.
No todo son millones
El impacto más visible para los usuarios estará en las nuevas restricciones.
Meta aceptó establecer para adolescentes un límite predeterminado de dos horas diarias entre Facebook e Instagram, bloquear el acceso entre medianoche y las 6 de la mañana sin autorización parental y desactivar la mayoría de notificaciones durante el horario escolar, entre las 8 a. m. y las 3 p. m.
También deberá reforzar la comprobación de edad, ocultar por defecto los conteos de “me gusta” y reacciones para menores e introducir una opción de contenidos no personalizados. Parte de los cambios deberá implementarse durante los próximos doce meses.
US$12.700 millones asegurados
Los US$18.000 millones son el techo del acuerdo, no un desembolso inmediato.
Meta garantiza alrededor de US$12.700 millones. Otros US$5.000 millones dependerán de que competidores como TikTok, YouTube y Snapchat adopten medidas comparables de protección infantil. La compañía mantiene que no actuó ilegalmente y negó las acusaciones. El acuerdo tampoco acaba con todos sus problemas judiciales, pues continúan miles de demandas promovidas por particulares, colegios y otras instituciones.
La dimensión del caso va mucho más allá de Meta. Si estas restricciones terminan convirtiéndose en referencia para otras plataformas, la gran discusión sobre redes sociales puede pasar de cuánto tiempo quieren mantener conectado a un menor a cuánto tiempo deberían permitirle estar allí.

















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