El alcalde Juan Qüenza cerró la puerta a nuevos eventos en la manga Chapín Bello después de repetidos enfrentamientos entre asistentes y participantes. La medida golpea uno de los escenarios más representativos de esta tradición llanera y ya abrió una disputa con la Liga Departamental de Coleo.
El alcalde de Arauca, Juan Alfredo Qüenza Ramos, anunció que no volverá a autorizar, por ahora, eventos de coleo en la manga Chapín Bello, luego de que las últimas jornadas terminaran nuevamente en riñas y hechos de intolerancia. Según el mandatario, los tres encuentros de coleo más recientes registraron enfrentamientos, incluso con participación de hombres, mujeres y menores de edad.
Qüenza aseguró que antes del último evento ya había advertido a los organizadores que una nueva pelea tendría consecuencias sobre el uso del escenario municipal. La advertencia no bastó. Durante la jornada del sábado volvió a presentarse una confrontación y el alcalde decidió endurecer la medida.
Una tradición bajo presión
Qüenza sostuvo que el problema no es el coleo como expresión cultural y deportiva, sino lo que está ocurriendo alrededor de algunos eventos.“Definitivamente, el coleo hoy en nuestro territorio se está convirtiendo en una vergüenza”, afirmó.
También cuestionó que organizadores, narradores y reconocidos coleadores aparecieran alrededor de las confrontaciones en vez de contribuir a detenerlas. La decisión tiene una excepción. El alcalde anunció que sí se mantendría el coleo de las Fiestas de Arauca, organizado directamente por la Administración Municipal, bajo condiciones especiales de seguridad y convivencia.
La Liga responde
La Liga Departamental de Coleo de Arauca rechazó que las actuaciones individuales de algunas personas terminen trasladando la responsabilidad a toda la disciplina. Su presidente, Breiler Humberto Olarte Ballesteros, defendió que los episodios de violencia sean investigados y sancionados de manera particular, sin estigmatizar a deportistas, clubes, familias y demás personas vinculadas al coleo.
El alcalde, sin embargo, mantuvo su posición y reclamó una respuesta más contundente de los propios clubes y organizaciones frente a quienes protagonizan las peleas.
Un debate todavía mayor
La controversia ocurre además en un momento especialmente sensible para el futuro del coleo en Colombia. La Corte Constitucional declaró en 2025 inexequible la excepción que permitía mantener los toros coleados por fuera de las prohibiciones establecidas en la Ley 2385 de 2024, aunque difirió los efectos de esa decisión por tres años, hasta septiembre de 2028, para permitir procesos de reconversión cultural y económica.
En Arauca, sin embargo, la discusión inmediata es otra. Chapín Bello no quedó sin coleos por una decisión nacional sobre bienestar animal, sino porque la Alcaldía considera que las riñas terminaron desbordando el carácter deportivo, cultural y familiar del escenario.
Ahora el reto queda también en manos de clubes, organizadores y coleadores. Si quieren recuperar el espacio, tendrán que demostrar que la tradición puede sobrevivir sin que cada jornada termine hablando más de las peleas que del coleo.













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