El primer presupuesto del Gobierno De La Espriella llega $59,3 billones por encima del que dejó Petro. El salto parece enorme, pero buena parte del dinero adicional no irá a nuevas obras o programas, sino a funcionamiento y, especialmente, a pagar deuda.
El Gobierno radicó este jueves ante la Cámara de Representantes su nueva propuesta de Presupuesto General de la Nación para 2027 por $634,9 billones, una cifra que equivale a cerca del 30 % de toda la economía colombiana.
El proyecto reemplaza el presentado el 29 de julio por la administración de Gustavo Petro, que ascendía a $575,6 billones y fue devuelto a solicitud del nuevo Gobierno. La versión de Abelardo De La Espriella aumenta la cuenta en $59,3 billones y supera en unos $88 billones el presupuesto vigente de 2026.
Dónde irá la plata
La distribución explica buena parte de la historia.
De los $634,9 billones, $392,5 billones irían a funcionamiento, $155,4 billones al servicio de la deuda y apenas $86,9 billones a inversión. Traducido a algo más sencillo, por cada $100 del presupuesto aproximadamente $62 sostendrán el funcionamiento del Estado, $24 pagarán deuda y $14 financiarán inversión. De hecho, mientras el presupuesto total crece, la inversión cae frente a los $89,5 billones aprobados para 2026.
La deuda se lleva el aumento
Este es quizá el dato más importante.
El servicio de la deuda llega a $155,4 billones y absorbe buena parte del incremento frente al proyecto anterior. El Gobierno sostiene que encontró obligaciones y vencimientos que no estaban suficientemente reconocidos en las cuentas que recibió.
Hacienda también incorporó mayores necesidades en pensiones, salud, subsidios de energía y gas, aportes de nómina y unos $9,6 billones para el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles. A esto se sumaron las necesidades de reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto.
El reto es financiarlo
El tamaño del presupuesto abre otra pregunta inevitable —de dónde saldrá el dinero.
El Gobierno insiste en que no creará nuevos impuestos y anunció una futura ley de ajuste fiscal, además de un recorte de $21,9 billones cuya distribución todavía está por definirse. Al mismo tiempo, los documentos fiscales muestran una fuerte necesidad de nueva deuda para cerrar las cuentas.
El proyecto, identificado como 152 de 2026 Cámara y 111 de 2026 Senado, pasa ahora a las comisiones económicas conjuntas. El Congreso deberá definir el monto antes del 15 de septiembre y todavía podrá modificar las partidas.
La cifra de $634,9 billones impresiona. Pero la verdadera radiografía fiscal está en otra parte —Colombia tendrá un presupuesto mucho mayor y, aun así, menos de una sexta parte quedaría disponible para inversión.















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