La Fiscalía sostiene que utilizó su poder y equipos del Estado para resolver la pérdida de dinero en su vivienda. Su defensa cuestionó la incorporación del delito de peculado por uso.
“No acepto los cargos narrados por la Fiscalía General”. Con esa respuesta, Laura Sarabia rechazó este lunes 14 de septiembre la imputación por abuso de función pública, constreñimiento ilegal agravado y peculado por uso, dentro del caso por el polígrafo practicado a Marelbys Meza, quien cuidaba a su hijo. La audiencia se realizó ante el Juzgado Primero de Control de Garantías de Bogotá.
Del apartamento al polígrafo
El caso comenzó en enero de 2023 con la desaparición de dinero en la vivienda de la entonces jefa del despacho presidencial. Según la Fiscalía, Sarabia llamó al coronel Carlos Alberto Feria, responsable de la protección presidencial, y le ordenó practicar el examen a Meza.
La trabajadora fue trasladada en un vehículo oficial al edificio Galán, en el centro de Bogotá. Allí la interrogaron sobre el dinero perdido. Para el ente acusador, se movilizaron funcionarios y recursos públicos para atender un asunto particular.
La fiscal Patricia Hernández también sostuvo que Meza aceptó por temor a perder su empleo y a ser incriminada. Su dependencia económica de Sarabia forma parte del sustento del cargo de constreñimiento ilegal agravado.
La defensa cuestiona el peculado
Mario Iguarán, abogado de Sarabia, objetó la inclusión del peculado por uso y planteó que podría tratarse de una “inflada de cargos” después de que su representada no accediera a un preacuerdo. Cuestionó el respaldo probatorio de esa imputación.
La Fiscalía rechazó ese señalamiento y defendió que los tres cargos responden a las evidencias recaudadas. Tras la negativa de Sarabia a aceptarlos, el proceso continúa en investigación, de cara a la decisión sobre una eventual acusación. Su defensa anunció que buscará demostrar que no cometió los delitos atribuidos.

















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