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Alertan por posible Súper Niño que podría desencadenar eventos climáticos extremos en el mundo

Organismos internacionales y expertos en clima advierten sobre la posible llegada de un fenómeno de El Niño de gran intensidad. Aunque aún no existe certeza sobre su magnitud final, algunos modelos ya plantean escenarios comparables con los eventos más fuertes registrados en la historia reciente.

La posibilidad de un nuevo episodio de El Niño comenzó a encender las alertas de científicos y organismos meteorológicos internacionales. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima en un 80 % la probabilidad de que el fenómeno se consolide entre junio y agosto de 2026 y advierte que sus efectos podrían extenderse al menos hasta noviembre.

Lo que preocupa a los expertos no es solamente la llegada de El Niño, sino la posibilidad de que evolucione hacia un episodio excepcionalmente intenso, conocido popularmente como «Súper Niño», capaz de alterar patrones climáticos en buena parte del planeta.

¿Por qué genera preocupación?

El Niño ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial registran un calentamiento anormal. Ese cambio modifica la circulación atmosférica global y suele provocar sequías severas en algunas regiones y lluvias extremas en otras.


La OMM informó que actualmente las anomalías térmicas subsuperficiales del Pacífico superan los 6 grados Celsius por encima de los valores normales, una señal que fortalece la posibilidad de que el fenómeno continúe desarrollándose durante los próximos meses.


Según diversos meteorólogos y centros de análisis climático, existe una probabilidad cercana al 20 % o 25 % de que el fenómeno alcance niveles particularmente fuertes hacia finales de 2026, mientras que otros especialistas advierten que sus efectos más intensos podrían sentirse durante 2027.

¿Podría ser uno de los más fuertes de la historia?

Algunos análisis internacionales plantean que, si las condiciones oceánicas continúan evolucionando como hasta ahora, el evento podría ubicarse entre los más intensos observados desde que existen registros modernos, comparándose con los históricos episodios de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, considerados los tres grandes Súper Niños de las últimas décadas.


Sin embargo, los científicos también advierten que todavía existe incertidumbre sobre su magnitud definitiva y que será necesario seguir observando la evolución del Pacífico durante las próximas semanas antes de confirmar si realmente se convertirá en un Súper Niño.

¿Qué implicaría para Colombia?

Históricamente, los eventos fuertes de El Niño han estado asociados en Colombia con reducción de lluvias, aumento de temperaturas, disminución de caudales en ríos y embalses, afectaciones a cultivos, incremento del riesgo de incendios forestales y presiones sobre el sistema energético.


Por ahora no existe una alerta específica para el país, pero las autoridades climáticas internacionales insisten en la importancia de fortalecer los sistemas de monitoreo y preparación, especialmente en sectores como agricultura, agua, energía y gestión del riesgo.

Lo que sí está confirmado

Más allá de los titulares alarmistas, lo que sí está respaldado por los organismos internacionales es que la probabilidad de un nuevo episodio de El Niño es alta y que, en un planeta cada vez más caliente por efecto del cambio climático, cualquier evento fuerte tendría impactos más severos que los observados décadas atrás.

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