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Familia de joven muerto en Santa Marta exige esclarecer el operativo

Ricardo Andrés Martínez tenía 18 años y fue contado entre los siete muertos de una operación contra las ACSN. Su familia sostiene que trabajaba con ganado y pide que la Fiscalía establezca qué ocurrió en Quebrada del Sol.

La muerte de Ricardo Andrés Martínez Rodríguez, de 18 años, abrió una controversia sobre el operativo desarrollado el 21 de septiembre en Quebrada del Sol, corregimiento de Guachaca, zona rural de Santa Marta. La Policía reportó siete integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada muertos y tres capturados; la familia del joven sostiene que Ricardo no pertenecía a esa organización y reclama una investigación que establezca las circunstancias de su muerte.

Una operación de alto impacto

El procedimiento fue ejecutado por la Dirección de Antinarcóticos con capacidades de Policía Judicial, Comandos Jungla y Aviación Policial, en coordinación con la Fiscalía y con apoyo de la Fuerza Aérea. Según el reporte oficial, se desplegaron tres helicópteros UH-60 y dos aeronaves Super Tucano para una diligencia de allanamiento y registro contra una estructura de las ACSN.

Entre los muertos estuvo José Luis Pérez Villanueva, alias Cholo, señalado por las autoridades como segundo cabecilla y financiero del grupo. Ese resultado desencadenó además una crisis de orden público en Santa Marta, con bloqueos, vehículos incendiados y el posterior anuncio de un paro armado.

La versión de la familia

Los familiares de Ricardo ofrecen un relato distinto sobre el joven. Sostienen que había llegado pocos días antes a Quebrada del Sol para trabajar en labores relacionadas con ganado y niegan que fuera integrante de las ACSN. El caso fue expuesto públicamente después de la identificación del cuerpo y del proceso de entrega a sus parientes.

De acuerdo con la información conocida por la familia a partir de Medicina Legal, Ricardo murió por un impacto de arma de fuego en el tórax. Ese dato establece la causa física de la muerte, pero no responde la pregunta central del expediente: qué estaba haciendo en el lugar, bajo qué circunstancias recibió el disparo y si existían elementos que permitieran identificarlo como miembro de la estructura armada.

El Ministerio de Defensa señaló que corresponde a la Fiscalía y a Medicina Legal avanzar en el esclarecimiento. La denuncia familiar tampoco equivale, por sí sola, a probar una ejecución extrajudicial; esa es precisamente la hipótesis que debe ser investigada con evidencia forense, testimonios, registros de la operación y cadena de custodia.

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