El Gobierno calcula $54,3 billones para reconstrucción. El ministro admite que no hay financiación para extender los nuevos subsidios a otras regiones.
El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, reconoció que el Gobierno no dispone por ahora de recursos suficientes para extender Mi Casa Milagro a hogares que no fueron afectados por el terremoto del 10 de agosto. La reconstrucción del desastre elevó la estimación oficial de recursos a 54,3 billones de pesos, frente a un cálculo inicial de 30 billones.
Solo para atender el sector vivienda se requieren 19,7 billones de pesos. Según el ministerio, el sismo afectó a 498 municipios de 16 departamentos, dejó 203.301 viviendas averiadas y 51.778 destruidas.
Emergencia altera la prioridad
La primera etapa de recuperación dispone de 1,7 billones de pesos, destinados a la respuesta inmediata y las primeras soluciones habitacionales. Beltrán informó que el sector privado ha donado 1.077 viviendas y que se buscará aprovechar otras 4.700 unidades ya construidas.
El esquema para damnificados contempla subsidios de hasta 90 salarios mínimos mensuales legales vigentes para adquisición de vivienda nueva y de hasta 18 salarios mínimos para mejoramientos, conforme a los requisitos que defina el Gobierno. También se proyectan cerca de 20.000 viviendas nuevas hacia 2029.
Qué pasa con las demás familias
Mi Casa Milagro fue presentado como un programa de subsidios urbanos de hasta 30 salarios mínimos para adquirir vivienda de interés social o prioritario nueva, con posibilidad de concurrir con otros apoyos y bajo condiciones anunciadas por el ministerio.
Sin embargo, Beltrán dijo que durante 2027 deberán buscarse fuentes de financiación para extender esa oferta a hogares de departamentos no incluidos en la emergencia. La intención inicial de un programa de cobertura nacional quedó subordinada a la financiación presupuestal.
El Gobierno también plantea recurrir a cajas de compensación, regalías, incentivos tributarios y obras por impuestos para ampliar la oferta de soluciones. Mientras tanto, los hogares que esperaban un subsidio fuera de las zonas damnificadas enfrentan un aplazamiento sin recursos garantizados para una apertura general.
















Deja una respuesta