Desplazamientos, vinculación a grupos armados y ataques a bienes civiles marcaron el primer semestre de 2026, según el nuevo informe de monitoreo.
Durante los primeros seis meses de 2026, el conflicto armado afectó a 48.003 niñas, niños y adolescentes en Colombia, según el boletín número 35 del Observatorio de Niñez y Conflicto Armado de COALICO, publicado el 21 de octubre. La organización registró 165 eventos únicos con impacto sobre esta población.
El informe identifica impactos especialmente graves en Cauca, Antioquia, Norte de Santander, Nariño y Valle del Cauca, departamentos donde las confrontaciones y las restricciones impuestas a las comunidades han deteriorado las condiciones de protección de los menores.
Desplazamiento y vinculación armada
COALICO documentó 53 eventos relacionados con desplazamiento forzado y refugio. Otros 47 correspondieron a vinculación de menores por parte de grupos armados o delictivos, una categoría que incluye situaciones que comprometen directamente la seguridad y el desarrollo de niñas y adolescentes.
También registró 33 eventos de bloqueo de suministros y servicios básicos y 29 ataques u ocupaciones contra escuelas, hospitales y otros bienes civiles. Esas categorías reflejan que el daño a la infancia no se limita al enfrentamiento armado directo.
Un dato que supera el combate
Una sola restricción de circulación o de suministros puede afectar a numerosos hogares y establecimientos educativos. Por esa razón, la cifra de 48.003 se refiere a menores afectados por eventos individuales y colectivos; no equivale a 48.003 víctimas de reclutamiento.
La publicación está sustentada en monitoreo de hechos de violencia contra la niñez en el marco del conflicto. Sus resultados ofrecen un panorama del semestre enero-junio y no deben trasladarse automáticamente al resto de 2026.
La afectación de escuelas, rutas de atención y suministros añade costos educativos, alimentarios y de salud. La persistencia de estos hechos compromete derechos básicos de niños y niñas en territorios donde la presencia de actores armados condiciona actividades cotidianas.
El boletín recoge una advertencia particularmente concreta: cuando la guerra restringe la movilidad y el acceso a servicios, la infancia asume consecuencias mucho más prolongadas que la duración de un combate.













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