Advertisement

Tame quiere ganar espacio en el mapa cafetero y pone a prueba su crecimiento en una quinta feria

“Café con Aroma de Paz” vuelve como vitrina para productores y transformadores de un cultivo que ya vincula a cerca de cien familias y suma alrededor de 250 hectáreas en el piedemonte tameño.

Tame prepara la quinta edición de la Feria del Café “Café con Aroma de Paz”, una vitrina productiva que llega en momentos en que la caficultura busca dejar de ser un renglón marginal y consolidarse como alternativa económica para familias del piedemonte araucano.

Las cifras disponibles permiten dimensionar el proceso. Reportes sectoriales divulgados durante 2026 hablan de cerca de cien familias vinculadas al cultivo, alrededor de 250 hectáreas sembradas y al menos treinta productores con cédula cafetera. La actividad se ha extendido por veredas como Angosturas, Garcitas, Altamira, Alto Cravo, San Antonio río Tame, Tocoragua, La Reforma, Alto Purare, El Pesebre, La Cabuya y Sábanas de la Vieja.

La feria tiene así un reto más amplio que reunir expositores. Para una cadena emergente, producir grano es apenas una parte del negocio: también se necesitan calidad consistente, procesos de beneficio y transformación, marcas propias, compradores estables y canales que permitan capturar mayor valor. Ese es el terreno en el que estos encuentros pueden conectar productores con consumidores, comerciantes y aliados técnicos.

La edición anterior, realizada en noviembre de 2025, integró la cuarta Feria del Café con las ferias de cacao y apicultura. Incluyó talleres de cata comentada, expositores locales y regionales, espacios de formación y comercialización. La quinta edición mantiene el café como una de las apuestas para diversificar la economía rural del municipio.

El crecimiento también abre una posibilidad turística. La Gobernación y entidades del sector han explorado el potencial del café del piedemonte como parte de experiencias rurales y comunitarias. Si la cadena logra sostener volumen, calidad y comercialización, Tame podría sumar el café a una identidad productiva que hoy es mucho más reconocida por ganadería, plátano y cacao.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *