El movimiento tuvo su epicentro en Ayacucho y fue percibido en buena parte del sur peruano. El balance actualizado registra tres heridos, 122 viviendas con daños y afectaciones en centros de salud y colegios, pero ninguna víctima mortal.
Durante varios segundos, edificios se movieron, personas abandonaron viviendas y oficinas y desprendimientos de tierra levantaron grandes nubes de polvo sobre las montañas del sur de Perú. Eran las 1:00 de la tarde del jueves 20 de agosto cuando un fuerte sismo sorprendió al país.
El Instituto Geofísico del Perú lo ubicó 35 kilómetros al norte de Coracora, provincia de Parinacochas, en Ayacucho, y estableció una magnitud de 7,2 y profundidad de 108 kilómetros.
El movimiento fue percibido con fuerza en Coracora y otros municipios de Ayacucho, pero las ondas viajaron mucho más lejos. El COEN recibió reportes desde Apurímac, Ica, Cusco, Huancavelica y Moquegua, mientras habitantes de Arequipa y hasta de Lima también sintieron la sacudida.
Fuerte magnitud, pero a gran profundidad
La magnitud generó inmediatamente preocupación, especialmente después de los terremotos recientes en Colombia y Venezuela.
Sin embargo, la profundidad terminó siendo determinante. Hernando Tavera, presidente ejecutivo del IGP, explicó que al originarse a más de 100 kilómetros bajo tierra, las ondas pudieron propagarse sobre una zona extensa, pero llegaron a la superficie con menor capacidad destructiva que la que podría producir un terremoto superficial de similar magnitud.
Existe además una diferencia entre los organismos que midieron el evento. Mientras el IGP mantiene la magnitud en 7,2, el Servicio Geológico de Estados Unidos la calculó posteriormente en 6,7. Estas diferencias son posibles porque cada institución utiliza redes, datos y métodos propios para calcular la magnitud.
Tres heridos y más de cien viviendas con daños
El balance del COEN actualizado a las 7:10 de la mañana de este viernes confirma tres personas lesionadas y ninguna fallecida, desaparecida o atrapada. La evaluación preliminar registra 122 viviendas comprometidas. De ellas, 113 presentan afectaciones, seis fueron declaradas inhabitables y tres quedaron destruidas. También hay 12 establecimientos de salud y 12 instituciones educativas con algún tipo de daño, mientras las inspecciones continúan en localidades cercanas al epicentro.
Dos derrumbes interrumpieron tramos de la red vial nacional entre Piedra Blanca y Coracora y entre Jaqui y Piedra Blanca, obligando al traslado de maquinaria para retirar el material. El aeropuerto de Ayacucho fue inspeccionado y retomó sus actividades sin afectaciones.
La Marina de Guerra descartó además cualquier amenaza de tsunami. El sismo dejó así una paradoja. Fue uno de los movimientos más fuertes registrados recientemente en Perú, se sintió a cientos de kilómetros y dañó más de un centenar de viviendas, pero su profundidad evitó hasta ahora un escenario de destrucción comparable con otros terremotos de magnitud semejante.
















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