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Arauca anuncia la comprá de sistemas antidrones para la Fuerza Pública

La Alcaldía anunció nuevos fusiles antidrones para Ejército y Policía. La amenaza no es hipotética, pero el anuncio todavía deja sin responder cuánto costarán, cuántos serán y cuándo estarán operativos.

Arauca quiere evitar que la tecnología de los grupos armados llegue primero. El alcalde Juan Alfredo Qüenza anunció que el municipio adquirirá nuevos fusiles antidrones para fortalecer al Ejército y la Policía frente a una modalidad de ataque que ya dejó de ser excepcional en el conflicto colombiano.


Estos equipos portátiles permiten detectar o interferir drones hostiles antes de que puedan alcanzar su objetivo. Qüenza aseguró que Arauca capital ya dispone de capacidad antidrones y que la Armada cuenta con esta tecnología. La nueva compra pretende extender esa protección a otras unidades de la Fuerza Pública.


No sería, además, la primera inversión municipal de este tipo. En abril de 2025 la Alcaldía entregó un rifle antidron dentro de un paquete de dotación superior a $2.000 millones colombianos financiado con recursos públicos.


La amenaza ya aterrizó


El temor tiene antecedentes concretos. En abril de este año, el Ejército capturó en Saravena a alias ‘Fabián’, señalado de coordinar para el ELN la compra y modificación de drones destinados a ataques. Según la institución, esa estructura estuvo relacionada con el lanzamiento de drones kamikaze contra el Cantón Militar San Jorge el 12 de febrero, acción que dejó dos oficiales heridos y una aeronave afectada.


Qüenza también aprovechó el anuncio para pedir que se reevalúe la permanencia de policías en Betoyes, Tame, cuya subestación fue devastada en julio en un atentado atribuido por las autoridades al ELN. Ese ataque dejó dos policías y una mujer civil muertos, además de varios uniformados heridos.


Pero hay una diferencia importante entre anunciar protección y tenerla desplegada. La información conocida este lunes no precisa cuántos fusiles antidrones comprará Arauca, cuánto costarán, de qué recursos saldrá el dinero ni en qué fecha serán entregados. Tampoco se informó todavía sobre un proceso contractual específico para esta nueva adquisición.


La apuesta apunta en la dirección de una amenaza real. Ahora falta lo menos vistoso, pero decisivo en seguridad pública: contratar, entregar y poner los equipos a funcionar antes de que el próximo dron aparezca en el cielo.

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